





Sus 24 habitaciones muy confortables, con baño completo, teléfono y televisión; además, su ambiente cálido, cómodo y familiar, y el hecho de encontrarse en el corazón del Valle, lo convierten en un lugar perfecto para descansar y un punto de partida ideal para conocer la región. Dispone del restaurante 'el Duende' donde saborear cocina tradicional y carnes a la brasa, un bar-cafetería con terraza, sala de juegos con videojuegos y acceso a Internet, guarda-esquís, lavandería y sauna. Frente al hotel hay una amplia zona de aparcamiento publico.